|
Proyecto
de Gestión de Residuos de Construcción y
Demolición.
El
proyecto de gestión de RCDs planteado por la empresa Inertes
Guhilar S.L. está basado en las directrices marcadas por
las Administraciones Públicas competentes y, como es lógico,
en las distintas Disposiciones Normativas, de ámbito Comunitario,
Estatal y Autonómico, que resultan de aplicación
en este campo.
En
Andalucía, al igual que en el resto del Estado, la práctica
totalidad de los RCDs tiene como sistema de gestión el
vertido, (controlado en contadas ocasiones, pero sobre todo incontrolado),
en puntos totalmente diseminados, siendo escasa o prácticamente
nula cualquier otra alternativa de valorización, reciclaje
y/o reutilización (como ya se ha dicho, menos M 5% de este
tipo de residuos son sometidos a procesos de reciclaje y reutilización).
La
producción por habitante de este tipo de residuos está
directamente relacionada con la densidad de población del
área considerada, el porcentaje de población urbana
y el nivel de vida de la misma.
El Plan Director Territorial de Gestión de Residuos Urbanos
de Andalucía habla de una producción anual de 12.200.000
toneladas en la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Esta enorme producción lleva aparejada la necesidad de
varias instalaciones de gestión distribuidas por toda la
Comunidad Autónoma, a fin de dar el tratamiento adecuado
a los RCDs generados en todo su ámbito territorial.
Son
varios los condicionantes a tener en cuenta a la hora de establecer
una Planta de Tratamiento de RCDs del tipo de la que gestiona
nuestra empresa. Se puede hablar de condicionantes técnico-ambientales
y de condicionantes económicos.
Dentro
de los primeros el más importante es la ubicación
de la planta de tratamiento. Para ello se han tenido en cuenta
los criterios fijados en la Directiva 31/1.999/CE, del Consejo,
de 26 de abril. En primer lugar, se llevaron a cabo todos los
estudios previos necesarios, a fin de redactar el correspondiente
Estudio de Impacto Ambiental, el cual fue sometido al dictamen
de la Consejería de Medio Ambiente, dentro del preceptivo
trámite de Evaluación de Impacto Ambiental a que
vienen sometidas las instalaciones de gestión de residuos
sólidos urbanos y asimilables a urbanos, siéndole
otorgada Declaración de Impacto Ambiental Favorable en
marzo de 2000. Asimismo, se tuvo en cuenta el régimen urbanístico
de los terrenos. Al efecto se obtuvo dictamen favorable de la
Comisión Provincial de Ordenación del Territorio
y Urbanismo, previo informe de la Dirección General de
Ordenación del Territorio y Urbanismo de la Consejería
de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía.
Finalmente,
una vez finalizadas las obras e instalaciones, Inertes Guhilar
S.L ha obtenido la autorización como gestor de residuos
urbanos (GRU-18), en
base al decreto 10412000, por el que se regulan las autorizaciones
administrativas para la gestión de residuos urbanos en
Andalucía.
A
la vez que los condicionantes ambientales han sido tenidos en
cuenta una serie de condicionantes económicos que garanticen
la viabilidad del proyecto a unos costes de gestión fácilmente
asumibles por los productores de los residuos, particularmente
la distancia a los principales centros productores y la existencia
de vías de comunicación de fácil y rápido
acceso.
Objetivos.
Los
objetivos generales planteados por la empresa Inertes Guhilar
S-L en el diseño de una Planta de Tratamiento de Residuos
de Construcción y Demolición han sido:
-
Tratamiento integral de todos los residuos de construcción
y demolición generados en el ámbito de influencia
de la planta. Es decir, los generados en el ÁREA METROPOLITANA
DE GRANADA.
-
Separación de cuantos materiales acompañen a los
restos de construcción y demolición y que no tengan
el carácter de inertes: residuos orgánicos y residuos
tóxicos y peligrosos, con una adecuada gestión de
los mismos.
-
Recuperación de cuantos materiales sean susceptibles de
un reciclaje y reutilización posteriores (maderas, hierros,
plásticos, etc.)
Utilización de los materiales inertes tratados en la planta,
y que se consideren apropiados, en la restauración de canteras
abandonadas, áreas degradadas y espacios de singular interés
(parques periurbanos, zonas deportivas, etc.).
-
Recuperación final, con los inertes tratados que no hayan
tenido otro uso, de los terrenos donde se hayan ubicado las instalaciones
de tratamiento y eliminación.
|